Film

Hay infinitas maneras de entender la palabra viaje, tantas como viajeros existen. De hecho, el viaje de un fotógrafo nunca es inocente, porque vivimos en un mundo saturado de imágenes que nos carga en exceso de equipaje.

No es fácil desprenderse de esta ingente carga visual para dejarnos sorprender por los lugares. Por eso, entre foto y foto, grabo escenas, busco lo inmediato y liviano, contemplo escenas de la manera más simple posible, con gesto impulsivo, sintiendo todo aquello que me rodea: escenas en movimiento que acontecen a diario en distintos lugares, que suceden de forma espontánea en espacios públicos y cuyo resultado, pasado el tiempo, es como palpar un recuerdo en la memoria.